miércoles, 22 de agosto de 2018

Análisis de la propuesta innovadora en términos de educación, praxis y ética


Después de haber realizado una trabajo exhaustivo para diseñar una propuesta innovadora que consintiera el desarrollo de estrategias metacognitivas durante la resolución de problemas ambientales, es importante realizarse un análisis meticuloso, en vía a exaltar sus ventajas y afinar sus fallas, para que se logre el verdadero cometido: Crear en los alumnos una conciencia sobre los problemas ambientales que los conduzca a realizar hábitos más amigables con el medio ambiente.


a)    Elementos innovadores

Comienzo con el carácter innovador de la propuesta para hacer honor al nombre de la misma, entendiendo la innovación desde un sentido amplio resaltado por Bonit Godin (2008) citado por Castro y Fernández (2013) “Innovar es la modificación de las formas de hacer (o la aparición de nuevas formas de hacer) gracias a la invención o a la adopción de nuevos bienes, servicios o nuevas prácticas” (p. 29). Desde este sentido la propuesta es innovadora por incluir el monitoreo y desarrollo de la metacognición frente a la resolución de problemas ambientales (al incluir la metacognición como nueva practica se está generando una nueva forma de hacer), cuando el uso de la metacognición se asocia a la resolución de problemas matemáticos o para aumentar la eficiencia de habilidades lecto-escritoras, existiendo amplia bibliografía sobre el tema. Sin embargo, se ha indagado poco para generar cambios de conducta o aplicarlo a otras ciencias, de ahí la importancia de la presente propuesta y su carácter innovador.
Imagen 1. Innovación como alternativa para hacer frente
a las problemáticas.

La estrategia está diseñada para arrojar resultados que permitan afinarla en futuras aplicaciones, siendo congruentes con la idea de Moschen (2008) que ve a la innovación como no definitiva, sino, como proceso en constante cambio y adaptación en función de la sociedad. Desde este sentido, la propuesta cuenta con una gran flexibilidad, los problemas ambientales se pueden adaptar al contexto y las reflexiones que giren en torno a ellos se construyen a partir de los alumnos, por ello, nunca estarán fuera de sintonía con la sociedad.


Es importante considerar que esta propuesta surge como alternativa innovadora para hacer frente a un problema social tremendo (los problemas ambientales), que tiene su origen en una presión externa e interna (todas las complicaciones asociadas a los problemas ambientales, por ejemplo, enfermedades asociadas a la contaminación, cambio climático, extinción de especies, etc.) y su finalidad es conseguir una concientización nacida de la reflexión conjunta, un acercamiento con el problema o necesidad con buenos resultados, de ahí, que cumpla las características asociadas a la innovación aportadas por Castro y Fernández (2013) conseguir la solución de un problema o necesidad, el origen del mismo es una presión externa o interna, la solución involucra una nueva forma de hacer que da mejores resultados.


b)   Cambios favorecidos desde el contexto a desarrollar

La propuesta generara dos grandes cambios: una herramienta nueva e imprescindible para la enseñanza en educación ambiental y desde la perspectiva de acción de los implicados (los alumnos).

Imagen 2. La educación puede gestar
practicas sociales amigables con el
medio ambiente.
La educación ambiental es definida por Tobusaba (1997) citado en Burbano (2017) como “el proceso mediante el cual, el individuo y la colectividad, deberían conocer y comprender las formas de interacción entre la cultura y la naturaleza, sus causas y consecuencias y el por qué deberían actuar de manera armónica” (p.33), es de esperar que su principal objetivo en palabras de Amòrtegui, Ortiz y Rojas (2009) sea “la concientización de la sociedad sobre las diversas y complejas interrelaciones que se presentan en el medio ambiente natural al igual que en la búsqueda de soluciones a los problemas ambientales” (p.27). Por ello, aplicar la metacognición como herramienta para producir una reflexión más profunda del conocimiento y su aplicación resulta perfectamente congruente con sus objetivos, de ahí la posibilidad de incluirla de manera permanente en su enseñanza.

Desde las perspectivas de los alumnos se pueden generar multitud de cambios asociados a su contexto, tantos como su creatividad, iniciativa y pensamiento lo permitan: Después del profundo proceso reflexivo comenzaran a adoptar nuevos hábitos más amigables con el medio ambiente, por ejemplo, abandonar el uso de popotes, crear una azotea verde, separar la basura, exigir leyes que respeten el medio ambiente, etc. Las posibilidades son infinitas.


c)    Consideraciones con respecto al ámbito

La propuesta fue desarrollada suponiendo un ámbito de educación formal (específicamente alumnos de primer grado de secundaria) al considerar a la escuela cuna de la educación, definida por la RAE como “desarrollar las facultades intelectuales, morales y afectivas de una persona de acuerdo con la cultura y las normas de convivencia de la sociedad a la que pertenece”, de esta forma intervenir en la educación escolarizada parece el camino más seguro para modificar los hábitos y conductas que desencadenan en problemas ambientales.

Cabe mencionar nuevamente la gran flexibilidad de la intervención, ya que, puede adaptarse a otros ámbitos de ser preciso, solo se deben seleccionar problemas ambientales más acordes con el contexto y características de la población, además de cuidar la pertinencia de las estrategias empleadas para la reflexión de acuerdo a la edad de los participantes.


d)   Procesos mentales favorecidos por esta innovación


Antes que nada, se debe recordar que para poner en juego la metacognición las estrategias fueron planteadas en torno a problemas ambientales, para resolverlos los alumnos deben poner en juego el conocimiento de la materia, conocimiento de las estrategias de resolución de problemas y componentes actitudinales, por ello, autores como Palumbo (1990) destacan que la resolución de problemas se apoya en estructuras profundas de conocimiento y en la experiencia, constituyendo una destreza de alto nivel que requiere la intervención de diversos procesos cognitivos (percepción, atención, memoria, pensamiento y lenguaje), además de procesos como visualización, asociación, abstracción, comprensión, manipulación, razonamiento, síntesis y generalización todo de manera dirigida y coordinada (Garofalo y Lester, 1985).



Por otro lado, la resolución de problemas requiere del pensamiento creativo que se caracteriza por su fluidez (cantidad de ideas o soluciones ante un problema), flexibilidad de la información acumulada, originalidad o capacidad para ver las cosas de forma diferentes y la elaboración de ideas que permitan gestar algo nuevo, útil y valioso. (Almanza, 2012).
Imagen 3. Pensamiento creativo, caracterizado por su gran flexibilidad y fluidez.

Por último, las actividades que conforman a las estrategias atienden a las recomendaciones de Landau (1987) para fomentar la creatividad desde la educación, se rompe el conformismo de la realidad invitando al alumno a proponer de manera libre soluciones, se enseña a preguntar mediante el uso  esencial es el proceso de indagación que desprenden, y promueven el carácter lúdico al ver a la fantasía y la imaginación como herramientas necesarias para pensar de manera distinta, por ello se incluye un juego de rol y una representación dentro de las actividades.


e)    Praxis dentro de la propuesta

Las actividades que conforman al proyecto son una verdadera praxis, ya que todas giran en torno a la educación y como bien nos comenta Freire (1971) “la educación verdadera es praxis, reflexión y acción del hombre sobre el mundo para transformarlo” (p.224), en el caso preciso de la educación ambiental, el ministerio de la Educación Nacional de Colombia (2000) citado por Burbano (2017) comenta:

 “La educación ambiental debe ser considerada como el proceso que le permite al individuo comprender las relaciones de interdependencia con su entorno, a partir del conocimiento reflexivo y crítico de su realidad biofísica, social, política, económica y cultural para que, a partir de la apropiación de la realidad concreta, se puedan generar en él y en su comunidad actitudes de valoración y respeto por el ambiente”.

Naturalmente se espera que las actitudes de valoración y respeto hacia el ambiente generen acciones que cambien la dirección del desenvolvimiento sociohistorico, mediante la modificación de relaciones económicas, sociales, políticas y culturales, por ello, se dice que la educación (en general) y la educación ambiental (de forma particular) son ejemplos de praxis política (Zemelman, 2001).


Por otro lado, las estrategias diseñadas cumplen las tres características de una praxis, aportadas por Sánchez (1980): Primero, las actividades que las conforman se dirigen a una materia prima que existen independientemente de las manipulaciones exigidas para su transformación o la conciencia del que las ejecuta, en el caso la materia prima son los problemas ambientales y las conductas humanas que los generan (intentando no argumentar “la humanidad”), cumpliendo las citadas características de una praxis.

La segunda característica de la praxis refiere a la transformación de la materia prima, argumenta la necesidad de actos físicos corpóreos para que se concrete el producto, durante la propuesta los alumnos requieren realizar actividades físicas corpóreas para generar un producto de la sesión, además el problema ambiental solo se resolverá con actos físicos que consientan nuevas relaciones con el medio ambiente, lo que, por supuesto involucra un sinfín de cambios en las prácticas sociales actuales Sánchez (1980).

Imagen 4. El hombre puede transformar su realidad mediante
su praxis.
Como tercera y última características de la praxis aportadas por Sánchez (1980) tenemos la necesidad de un producto que se manifiesta como un nuevo objeto en el plano físico, en nuestro caso, los productos de cada sesión o el diario escolar bastaría para llamarlo praxis, sin embargo los cambios ideológicos suelen dotar de energía a las fuerzas sociales para generar pequeñas (o inmensas) revoluciones que son sostenidas mediante prácticas sociales que configuran una nueva realidad, por supuesto, ese es el objetivo de la educación ambiental “una realidad social más amistosa con el medio ambiente”, no obstante para alcanzarlo se necesita un poco más de esfuerzo.

Finalmente, la materialización de una praxis social como es el caso de una praxis política o la situación que nos compete, suele verse en los proyectos sociales (como este), ya que permiten la organización del colectivo para determinar la rea-actuación sobre circunstancia determinadas (Zemelman, 2001).



f)     Viabilidad dentro del contexto

Para cuidar la viabilidad de la propuesta dentro del contexto se consideró, la construcción de una realidad guía (relaciones humanas más amistosas con el medio ambiente) que pueda ser generada mediante cambios en las prácticas sociales de los involucrados (Arias, Flores y Porlan, 2001), la idea no es tan descabellada al observar las relaciones que muchos pueblos indígenas mantienen con su medio ambiente como es el caso de los pueblos indígenas del Amazonas.

Otro factor importante a considerar es que la realidad perseguida no puede gestarse de la nada, requiere esfuerzo y dedicación (Arias, Flores y Porlan, 2001), desde este sentido la propuesta adquiere su viabilidad en todos los procesos reflexivos que aborda, consintiendo una interiorización de la información y dando la posibilidad de acción a los participantes, de esta forma, el participante (alumno) cambia su entorno de acuerdo a sus posibilidades de acción, no existen acciones pequeñas separar la basura o reducir el consumo de PET ya son grandes avances.

Es interesante comentar que los proyectos construidos por y para la comunidad tienen mejores resultado, por ser espacios donde se manifiestan los deseos de los involucrados y permitir la participación en la toma de decisiones (Arias, Flores y Porlan, 2001), dado a que la propuesta se centra en la reflexión y análisis crítico de los problemas ambientales, los participantes (alumnos) son libres de integrar y decidir el uso del conocimiento en función de la situación, de esta forma algunos decidirán no tiran basura en la calle, otros separaran la basura en casa y abra quienes cambien sus hábitos de consumo para producir menos basura.

Ahora bien, si se evalúa la viabilidad por los costos de los materiales o entorno requerido, el proyecto es altamente viable: Al detectar la problemática fui consciente de la necesidad de una “innovación”, mayoritariamente estas son abordadas mediante la tecnología, el problema era que mi contexto no tiene gran acceso a ella por ser costosa, además los maestros y escuelas (sitio donde se pretende aplicar la propuesta) no cuenta con muchos recursos económicos, así que priorice el uso de materiales comunes dentro del aula sin dejar fuera las famosas TIC`s por sus conocidos beneficios al aprendizaje además de ser llamativas para los estudiantes, sin embargo pueden ser sustituidas fácilmente al entregar los materiales por impreso o cambiar los problemas trabajos por otros más comunes dentro de la comunidad, lo importante es propiciar la reflexión, el dialogo y cuidar el uso de la metacognición.


g)   Posibles costos sociales

En una era donde la temporalidad del actuar humano han roto las barreras del tiempo y el espacio por el desarrollo de las TIC`s es imprescindible juzgar toda acción o en nuestro caso propuesta con nuevas herramientas morales que permitan vislumbrar el impacto del actuar sobre la humanidad, eso implicara realizar un juicio conforme a principios “no necesariamente específicos para realizar [la acción] y posiblemente ajenos a la ganancia o pérdida directa o indirecta de quien la desempeña” (Bauman y Ruiz, 2005, p. 251) esto garantizara no agredir los derechos de los que aún no nacen o no están presentes; Desde este sentido, la propuesta es una necesidad para garantizar el derechos de las futuras generaciones al medio ambiente y del resto de las formas de vida que habitan en el planeta de permanecer en el.

Desde otra perspectiva, si pensamos en “lo ético” y “lo moral” como elementos que configuran el orden social, se sobre entiende por qué deben obrar siempre en beneficio de la humanidad, de ahí la importancia del ejercicio ético de la elección que en términos de Freire (1997) refiere a elegir actuar siempre por lo justos y en contra de la discriminación o desigualdad sin importan la forma que adopte, sin embargo tras de cada acción debe existir un proceso reflexivo que respalde la elección mismas, de esta forma la propuesta llama a la reflexión critica de la realidad y del uso que se le da al conocimiento que él alumno posee para transformarla, por ello el peor costo social que se pagara a ejecutarla, es un alumno consiente de su entorno y capaz de elegir cómo actuar para cambiar la problemática.

Imagen 5. Orgullosamente la propuesta es una alternativa
para preservar las recursos naturales para las generaciones
futuras y no implica gasto sociales.


Referencias

Arias, M., Flores, D. y Porlan, A. (2001). "Red nacional para la transformación de la educación básica desde la escuela (RED-TEBES, México)" en: ARIAS, Marcos Daniel, Flores, Alberto y Porlán Rafael (comps.)  (2001). Redes de maestros. Una alternativa para la transformación escolar. Edit. Diada-UPN, Sevilla. Pp. 85 a 114.

Almanza, P., (2012). Qué es el pensamiento creativo. Index de Enfermería, 12(3), p. 1132-1296

Bauman, Z., y Ruiz, C. (2005). En busca de soluciones éticas a los problemas de la modernidad. En ética posmoderna. México: Siglo XIX, (PP. 247- 253).

Castro, M. y Fernández, I. (2013). Capítulo 2. Que se entiende por innovación. En El significado de innovar. (PP. 24-31) Madrid: CSIC. 

Freire, P. (1971) “La Educación como Práctica de la Libertad”. (Prólogo de Julio Barreiro). 3ª edición. Edit. Tierra Nueva. Montevideo - Uruguay. p. 1.

Freire, P. (1997). Primeras palabras en: Pedagogía de la autonomía. Saberes necesarios para la práctica educativa. México: Siglo XXI. Pp. 15 a 21.

Garofalo, J. y Lester, F. (1985). Metacognición, monitoreo cognitivo y rendimiento matemático. Revista de Investigación en Educación Matemática, 16(3), p.163-176.

Ministerio de Educación Nacional. (2000). Lineamientos Generales para una Política Nacional de Educación Ambiental: Editorial Magisterio, Colombia.

Landau E (1987). El vivir creativo: Teoría y Práctica de la creatividad. Barcelona: Herder.

Palumbo, D. (1990). Lenguaje de programación / investigación de resolución de problemas: Una revisión de asuntos relevantes. Revisión de Educational Research, 60(1), p65-89.

Sánchez, A., (1980). La Filosofía de la praxis. Qué es la praxis. Praxis creadora y praxis reiterativa. Parte 2 Cap. I a IV. México: Grijalbo. Pp. 245 a 263 y 301 a 331.

Zemelman, H. (2001). Historia y racionalidad en el conocimiento social en: De la historia a la política. La experiencia de América Latina. México: Siglo XXI. Pp. 27 a 39

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